domingo, 10 de abril de 2016

Confesiones de un Libro.

Querido lector:

Tú que con tus dedos acaricias mis hojas, párrafo por párrafo.
Tú que a pesar de los avances tecnológicos aún crees en mi.
Tú que disfrutas de mi olor; más aún, cuando llevo años sin abrir y estoy cubierto de polvo.
Tú que me llevas en tus brazos como si yo fuera un gran tesoro.
Tú que mientras me lees, incitas a los demás a descubrir los secretos que esconden mis páginas.
Tú que cuando mis hojas están llegando a su final, sientes que vas perder un gran amigo.
Tú que te refugiaste en mi, en esos momentos de tristeza, rabia, desesperación y soledad.
Tú que guardas tu recuerdos entre mis capítulos.
Tú que has recibido insultos, que has perdido varias oportunidades de salir de fiesta con tus amigos, te quedas conmigo.
Tú que me consideras tu amigo.

Hoy mi historia ha llegado a su fin. Yo que he despertado varios sentimientos en ti; que te he visto llorar y reír, yo que he sentido tus lágrimas y varias noches te desvelé... Hoy me despido.
Siempre te esperare allí en el estante con mis compañeros a los que, al igual que a mi, cuidaste.